La vuelta al cole está generando muchas dudas y quebraderos de cabeza a toda la Comunidad Educativa en cuanto a la seguridad sanitaria.

Todos tenemos la sensación de llegar tarde. Se ha echado de menos anticipación por parte de las administraciones educativas en cuestiones que estaban, y están, encima de la mesa: dotación de personal y generación de espacios que permitan la disminución de ratios (y al mismo tiempo de aforos), que posibiliten el distanciamiento social en las escuelas que ofrezca cierta seguridad sanitaria para la comunidad educativa en esta nueva vuelta al cole. Lo cierto es que parece poco probable que se cumplan los parámetros que son exigibles sanitariamente para una vuelta segura.

Puestos en este punto es necesario dar un paso más, ya que mucho se está hablando sobre las medidas sanitarias que se deben incorporar en los centros educativos, y muy poco sobre aspectos pedagógicos y organizativos que son necesarios incluir, y que se podrían llevar a cabo en ellos para unir seguridad sanitaria y seguridad educativa.

Sin dejar de esperar a que lleguen las medidas prometidas y urgentes de dotación extraordinaria de docentes y espacios que puedan hacer efectiva la ansiada y necesaria disminución de ratios, los directivos de los centros educativos están haciendo encaje de bolillos para con los pocos mimbres que se tienen, organizando esta atípica vuelta, lo más segura posible. Para ellos nuestro reconocimiento y nuestro apoyo con este post.

Los grupos burbuja

Se consideran grupos burbuja en  los centros educativos, a grupos que, en los periodos lectivos, se organicen en modelos de convivencia escolar estable, sin relaciones directas con otros grupos o individuos, con los que trabajan los mismos  docentes permanentes (uno o más y de los cuales uno ejerce la tutoría), y que deberían estar formados por un máximo de 15 o 20 alumnos, según las indicaciones de los expertos sanitarios. Al tratarse de grupos de convivencia estables, los miembros pueden socializar y jugar entre sí sin necesidad de mantener la distancia interpersonal de 1,5 metros, exactamente igual que con los mismos criterios se hace en el seno familiar. Algo que, a todas luces, es imposible de cumplir porque, a la salida del centro, esta supuesta estabilidad convivencial se rompe al instante.

Aún así, la creación de grupos burbuja, aislados de otros grupos, junto a la utilización de mascarilla e higiene de manos y espacios, parecen las soluciones más efectivas, según indican los expertos, como medida para tratar de, en primer lugar, evitar contagios y en segundo lugar, controlar cualquier brote que pudiera surgir en un centro educativo y que no se transforme en contagio comunitario.

En los centros educativos hay diversidad de alumnos y diversidad de tipos de agrupamientos, por lo que es necesario preguntarnos si la creación de grupos burbuja es posible en todos ellos, si en realidad esta medida abarca a todo el alumnado o deja excluidos de ella a algunos alumnos y alumnas.

Seguramente en este modelo sanitario se han olvidado de algún alumnado concreto, al que hemos etiquetado como “diferentes”, y que la estrategia que utilizamos para su atención educativa es recibir mil y una atenciones fuera del aula ordinaria ¿Es posible crear grupos burbuja incorporando al alumnado denominado como ACNEAE? ¿Se están planificando modelos organizativos en algunos centros, haciendo que todos los que hemos denominado como ACNEAE puedan constituir un mismo grupo burbuja, promoviendo así una segregación física límite por motivos de capacidad? ¿Y qué ocurre con aquel alumnado en situación de vulnerabilidad ante el COVID-19 por condiciones personales de enfermedades o padecimientos crónicos? ¿Se van a promover medidas específicas para ellos/as? ¿Son los modelos de agrupamiento como Aulas Específicas/Abiertas/Enclave un modelo apropiado para constituirse en grupos burbuja?

En las siguientes líneas, intentaremos aportar reflexión sobre todos estos interrogantes.

La inclusión en tiempos de agrupamiento por “grupos burbuja”. ¿Una oportunidad?

Quizás, si nos paramos a pensar solo un poco, podríamos darnos cuenta de que los que se han venido a denominar como grupos burbuja, pueden llegar a brindarnos una oportunidad importante para propiciar experiencias de inclusión real en nuestros centros, a la par que ofrecernos llaves para bajar las ratios y re-pensar la eficiencia de los espacios del centro.

La inclusión educativa, tal y como la pretendemos desde Aula Desigual, persigue las máximas oportunidades de presencia, participación y progreso para todo el alumnado. La creación de grupos burbuja, para evitar y para controlar posibles contagios, nos lleva a pensar que todos y todas las alumnas deben estar presentes en su aula, en modelo de convivencia permanente y estable, con su grupo. Esto invita a ahondar en la idea de que ningún alumno o alumna etiquetado con NEAE debería salir de su aula para recibir atención individualizada, salvo en casos excepcionales. que sean muy necesarias y que esté probada su eficacia.

visual thinking con alumnos agrupados en burbujas

Imagen José Blas García

La participación de este colectivo de alumnado en su grupo burbuja de referencia, que tradicionalmente ha sido segregado o separado de su grupo, aunque sea a tiempo variable, sería el primer objetivo de cualquier agrupamiento. Esta decisión organizativa implicaría la necesaria adopción de medidas y diseños didácticos que universalicen las actividades del aula y las conviertan (aulas y actividades) en accesibles para todos y todas, y supongan un progreso personal en el aprendizaje de cada uno de ellos/ellas desde miradas inclusivas y sanitariamente “seguras”.

Consecuencias prácticas de la presencia y participación del alumnado con NEAE en los grupos burbuja

La adopción de medidas inclusivas siempre lleva aparejadas consecuencias de organización y desarrollo prácticos. Para llegar a metas diferentes, debemos caminar por senderos distintos.

Parece evidente que la limitación a la participación solo en sus grupos burbuja hará que la asistencia a las aulas de PT o de AL no pueda realizarse como hasta ahora. Esto obligará al profesorado especialista de PT y de AL a modificar sus formatos de atención e intervención en el centro educativo, y les ofrecerá la oportunidad de convertirse en auténticos agentes inclusivos, además de en fuentes de recursos, para que los diseños de las actividades que se van a llevar a cabo en los grupos burbujas sean realmente universales.

Desde este modelo se alejarán, necesariamente, de su rol actual de terapeuta de ACNEAE para convertirse en promotores de la inclusión de todos y todas las alumnas mediante la creación de materiales, el asesoramiento a los docentes de estos grupos, la coordinación para la puesta en práctica de las actividades accesibles y universales, y ejercerán el puente entre los Servicios de Orientación Educativa y el profesorado.

Es obvio que siguiendo este mismo enfoque, también el profesorado de Apoyo, en sus diferentes roles docentes, tendrá que redefinirse para que el alumnado que recibe los apoyos o refuerzos esté presente siempre con su grupo “burbuja” clase. En este contexto el Maestro/a de Apoyo, los Maestros/as de Compensatoria o de Apoyo a Infantil dejarán de ofrecer ese refuerzo aislado y en pequeños grupos, pudiendo permanecer el alumnado siempre en su aula burbuja, que es su grupo de referencia.

Profesor fuera del cole organizando

Imagen José Blas García

Todo este nuevo proceso generado por los cambios en las denominadas “modalidades de escolarización” generarán oportunidades en el centro para llevar a cabo cambios estructurales y organizativos que, a modo orientativo y simplificado, pueden ser los siguientes:

  • Mayor disponibilidad horaria de los docentes de atención a la diversidad. Al eliminar/reducir sus horarios de atención directa al ACNEAE, estarán disponibles para otras posibles tareas entre las que se podrían encontrar las oportunas formas para disminuir ratios y apoyar los procesos de “seguridad sanitaria”.
  • Posibilidad de realizar Agrupamientos Flexibles o Desdobles en los centros. Este profesorado podría impartir docencia en grupos flexibles o desdobles de áreas instrumentales, o aquellas que determine el centro educativo (procurando  ser mínimamente invasivo y minimizando la movilidad entre grupos, es decir, formado parte del menor número posible de “grupos burbuja”.
  • Mayor disponibilidad de espacios del centro con la puesta a disposición de Aulas de Apoyo, Aulas Específicas, Aulas de Refuerzo. La generación de espacios posibilita bajar las ratios en los centros y crear nuevos grupos burbuja.

Nuevos tiempos, nuevas funciones de los/las docentes de Atención a la Diversidad

Con todos estos ajustes, parece obvio re-diseñar las funciones de los/las docentes de Atención a la Diversidad y buscar y compartir entre todos y todas la experiencia de una atención a la diversidad más inclusiva, que también se pudiese llevar a cabo en el ansiado momento de la finalización del estado de pandemia.

  • Impulso e implementación de Programas de Prevención de Dificultades de Aprendizaje en las Aulas Ordinarias: esta prevención se ofrecería a todo el alumnado atendiendo a un triple enfoque.
    • Prevención Primaria, dirigida a todo el alumnado para estimular todas las áreas del desarrollo;
    • Prevención Secundaria, dirigida de forma más directa hacia el alumnado en situación de riesgo con programas más abiertos y controlados; y
    • Prevención Terciaria, específicamente dirigida a trabajar sobre aspectos del desarrollo que se han manifestado como deficitarios en algunos alumnos/as.

Esto vendría a paliar la falta de atención individualizada en las Aulas de Apoyo, pero a cambio se dirigiría a todo el alumnado del grupo burbuja. Desde el Plan de Atención a la Diversidad se podrían otorgar tiempos mínimos diarios en horario personal para llevarlo a la práctica.

  • Coordinación y colaboración con la Orientación Educativa. Esta coordinación se dirigiría fundamentalmente a llevar una valoración de cada grupo burbuja que permita detectar y delimitar las Barreras de cada Aula, y poner en funcionamiento estrategias metodológicas y organizativas que ayuden a sus docentes a eliminarlas o minimizarlas. No se trataría de determinar qué alumnado con NEAE hay en cada grupo burbuja, sino qué aspectos del funcionamiento general del aula pueden suponer una barrera para alguno/a o algunos/as de los miembros del grupo burbuja.
  • Ejercer la Docencia Compartida: Esta docencia compartida se puede llevar a cabo en determinados momentos pre-establecidos para evitar el contacto con muchos grupos. Así, los Equipos Docentes, el Servicio de Orientación y los Especialistas de Atención a la Diversidad pueden tomar decisiones sobre qué grupos burbujas tienen mayores necesidades de apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje, basándose en las barreras que previamente se hayan detectado en esas aulas. No se trata, insistimos, de atender en los grupos burbuja a los ACNEAE, sino a la propia dinámica y puesta en funcionamiento de las estrategias y medidas que supongan la eliminación de barreras para todos.

Es necesario dejar claro que no se trataría de determinar qué alumnado con NEAE hay en cada grupo burbuja, sino qué aspectos del funcionamiento general del aula pueden suponer una barrera para algún miembro del grupo burbuja.

  • Coordinación con tutores y especialistas para el diseño de Programaciones sin Barreras. En este punto toma un papel esencial y destacado el docente de atención a la diversidad, en tanto que participa de manera efectiva en el diseño de las Unidades Didácticas, en su transposición didáctica en el aula, y en la planificación de tareas, actividades y ejercicios universales. Esta participación va dirigida a que se generen formas de presentación de la información, de expresión del aprendizaje y de motivación del alumnado con alternativas para todos/as. En ningún caso esta función pasaría por facilitar al tutor fichas específicas diferentes para los ACNEAE, ni adaptaciones individualizadas que alejen a este alumnado de su grupo burbuja.
  • Elaboración de materiales y recursos accesibles para todos/as. Las posibilidades de que una actividad se convierta en universal pasan por el ajuste de la misma, ofreciendo alternativas y opciones que fomenten la participación de todo el alumnado. Esto implica tiempos de dedicación a la generación de estos recursos, previa coordinación con el Equipo Docente, donde el maestro/a de atención a la diversidad se convertiría en una fuente de recursos del Centro.
  • Impulsar propuestas multinivel. Ayudar al profesorado a que sus actividades ofrezcan diferentes niveles de complejidad cognitiva, de ejecución y afectiva, es esencial en un modelo que pretende eliminar/reducir las atenciones individualizadas. Generar un modelo multinivel en los grupos burbuja significa asegurar que los apoyos y refuerzos o ampliaciones no sean necesarios para participar en un diseño didáctico. Un diseño didáctico que se le ofrece al alumnado de forma progresiva y con distintos niveles de dificultad, respetando los diferentes ritmos de aprendizaje. El PT o AL se muestra aquí como una figura conocedora del diseño didáctico, de las taxonomías de aprendizaje y de los enfoques competenciales.
  • Dinamizador de herramientas TIC y TAC. La accesibilidad y universalidad de las actividades y diseños didácticos pasa por el uso de las tecnologías educativas. El bagaje del docente especialista en atención a la diversidad puede poner a disposición del claustro herramientas que permitan hacer más accesibles las actividades de cada grupo burbuja, minimizar las barreras detectadas y desarrollar los programas de Prevención de Dificultades en su nivel más terciario. También puede convertirse en canalizador de recursos para la teledocencia para aquel alumnado más vulnerable al COVID-19 que no asista al centro.

    imagen de un pt con sus alumnos

    Imagen de José Blas García

Para hacer efectivas estas nuevas funciones asignadas a los/las docentes de atención a la diversidad, se tendrían que planificar, desde el centro, una nueva distribución de tiempos en los horarios de estos profesionales:

  • Planificación de horarios para la coordinación.
  • Reserva de horario para la elaboración de recursos y materiales accesibles para el aula ordinaria.
  • Horarios para la asignación de grupos desdoblados o flexibles.
  • Determinación de horarios para la docencia compartida.

Implicaciones Pedagógicas

Los roles y funciones señalados en este post para el profesorado de Atención a la Diversidad, la nueva disponibilidad de espacios y distribución del alumnado, y las medidas organizativas planteadas podrían favorecer la aparición de otros aspectos pedagógicos interesantes para llevar a cabo en el centro:

  • Realizar agrupamientos flexibles y desdobles no generados por niveles de competencia curricular o diagnósticos. Esto nos llevaría directamente a establecer grupos burbuja heterogéneos facilitadores y promotores de interacciones de apoyo entre iguales (con las necesarias medidas de control del virus) y la oferta abierta y flexible del currículo. Además, llevando a la práctica estas medidas de atención a la diversidad, es posible ampliar los grupos burbuja, y que los docentes de Apoyo o Refuerzo, liberados de horas de atención directa, formasen parte de ellos en docencia directa o co-docencia. De esta forma, podríamos asignar una nueva función al docente especialista en atención a la diversidad que sería la de asumir la docencia de grupos burbuja adicionales por agrupamientos flexibles o desdobles durante períodos variables. Por ejemplo para impartir algún ámbito o Proyecto Integrado del que hablaremos más adelante.
  • Fomentar la organización de Equipos Estables de Trabajo o Parejas Estables de Trabajo para implementar estrategias cooperativas en el aula. Vistas las separaciones reales de las que van a disponer los alumnos y alumnas en las aulas, podríamos plantearnos si generar grupos heterogéneos estables durante todo el curso, con una separación precisa entre ellos, no sería una medida más segura que separar todas las mesas del aula en apenas 50 cms entre ellas.
visual thinking con cuatro mesas para el cooperativo separadas por una mesa central entre ellas

Imagen de José Blas Garcías

  • Agrupación de materias y áreas por ámbitos o Proyectos Intregados (ABP). Esta medida nos permitiría establecer un horario ampliado a los tutores o especialistas asignados al ámbito o proyecto, permitiría trabajar la atención a la diversidad desde la flexibilidad práctica de las actividades a desarrollar, y minimizaría la incorporación de nuevos docentes al aula.
  • Analizar la viabilidad de la figura del “Grupo Burbuja de Referencia” para ACNEE escolarizado en Aulas Específicas/Abiertas/Enclave/CyL… Existen numerosas experiencias de escolarización en este tipo de aulas de ACNEE que acude a un “grupo de referencia ordinario” a recibir determinadas áreas/materias. En una situación extraordinaria como esta, se podría tomar como medida excepcional, y también experimental o piloto, la incorporación de este alumnado a un “grupo burbuja de referencia”. Estas aulas podrían estar tutorizadas o co-tutorizadas, sea en docencia compartida parcial o no, por los propios especialistas de PT o AL que ahora son los/las tutores/as de las aulas especiales. Son conocedores de este alumnado y también son maestros generalistas. De este modo, propiciaríamos un modelo piloto de inclusión plena de todo el alumnado en grupos ordinarios, a la par que se liberaría a otro docente en determinadas horas para la bajada de ratios del centro. Además, al Técnico Especialista o Monitor, se le podrían asignar los grupos burbuja de referencia para una atención rotativa por los mismos (minimizada y con todas las garantías de seguridad).
  • ACNEAE u otro alumnado en situación de vulnerabilidad que no asiste al centro. En este caso se les asignaría un grupo burbuja de referencia a cada uno/a, y tendrían una participación telemática. Sería importante apoyarse en el servicio que se ofrece de atención domiciliaria en situación de enfermedad, poniendo así más recursos a disposición de los centros y ejerciendo este servicio como mediador o puente entre el centro educativo y el alumno/a. La teledocencia toma aquí otro sentido al tratarse de una relación virtual con el centro, el tutor y el grupo burbuja aula.
visual thinking con muñeco reflexioando

Imagen José Blas García

Todas estas son unas propuestas que nos acercarían a un modelo experimental de inclusión plena real. Somos conscientes que suponen una re-organización del centro en todo su conjunto para adaptarse a los tiempos que nos ha tocado vivir, y siempre tomadas en un período de excepcionalidad, pero que podrían transformar las prácticas para siempre.

Os dejamos este Genialy que recoge todos los aspectos tratados en este post.

 

La visión que os hemos querido trasladar se correspondería con una mirada completa hacia  la inclusión. Es obvio que cada centro educativo puede buscar posibilidades que ronden entre lo que nosotros os proponemos, lo que actualmente hacemos y las posibilidades de recursos que tenemos. Cada centro decide.

 

Un post de José Blas García y Antonio Márquez para Aula Desigual